El vehículo: mecánica y averías
Neumáticos, frenos, testigos del cuadro, niveles y las averías más frecuentes con lo que hay que hacer en cada caso.
No hace falta saber de mecánica para aprobar, pero sí para interpretar lo que el coche te está diciendo. Un testigo rojo no es lo mismo que uno naranja, un ruido al frenar no es lo mismo que una vibración, y confundirlos cuesta caro.
Neumáticos
Es la única pieza del vehículo que toca el suelo, y de ella dependen la frenada, el agarre en curva y la evacuación del agua.
- Profundidad mínima legal: 1,6 mm en toda la banda de rodadura. Los testigos de desgaste del fondo de los surcos avisan cuando se llega a ese punto.
- Presión: se comprueba en frío, al menos una vez al mes y siempre antes de un viaje largo. Con el vehículo cargado hay que usar el valor de carga del fabricante.
- Antigüedad: el código DOT del flanco indica semana y año de fabricación. A partir de cinco o seis años conviene revisarlo aunque tenga dibujo.
El desgaste cuenta la historia: por el centro significa exceso de presión; por los dos hombros, presión insuficiente; por un solo borde, problema de alineación.
Un bulto en el flanco tras un golpe contra un bordillo es una hernia: la estructura interna está rota y puede reventar sin aviso. Se sustituye, no se vigila.
Los sistemas del vehículo
No hace falta saber repararlos, pero sí saber qué hace cada uno: cuando se enciende un testigo o aparece un ruido, lo primero es entender qué parte del coche está hablando.
| Sistema | De qué se encarga | Qué falla cuando falla |
|---|---|---|
| Alimentación | Llevar el combustible al motor y mezclarlo con aire. | Tirones, pérdida de potencia, el motor se cala. |
| Eléctrico | Arrancar el motor y dar corriente a luces y electrónica. | El coche no arranca, o se apagan las luces. |
| Lubricación | Que las piezas del motor rocen con una película de aceite. | Testigo rojo de aceite. El motor se gripa en pocos kilómetros. |
| Refrigeración | Sacar el calor del motor con el líquido refrigerante. | Aguja de temperatura en rojo, vapor por el capó. |
| Transmisión | Llevar la fuerza del motor a las ruedas. | El motor sube de vueltas y el coche no acelera. |
| Dirección | Que el volante gire las ruedas delanteras. | El volante se pone duro, o el coche se va hacia un lado. |
| Suspensión | Absorber los baches y mantener las ruedas pegadas al suelo. | El coche rebota, se balancea y frena peor. |
| Frenado | Detener el vehículo y mantenerlo parado. | Pedal esponjoso, ruidos, vibración o tirón al frenar. |
La suspensión es la que menos se mira y más influye en la seguridad después de los neumáticos: unos amortiguadores gastados alargan la distancia de frenado y hacen que la rueda pierda contacto con el firme justo en los baches, que es cuando más falta hace.
El puesto de conducción y la visibilidad
Antes de arrancar hay una rutina de treinta segundos que casi nadie hace y que cambia cómo responde el vehículo en una emergencia.
- El asiento: con el pie pisando el embrague a fondo, la pierna debe quedar ligeramente flexionada. Nunca estirada del todo.
- El respaldo: con la muñeca apoyada en lo alto del volante, la espalda tiene que seguir tocando el asiento.
- La distancia al volante: unos 25 o 30 centímetros hasta el pecho. Más cerca, el airbag golpea en vez de proteger.
- El reposacabezas: su borde superior a la altura de la coronilla, no de la nuca.
- Los espejos: los exteriores, abiertos, viendo apenas el lateral del propio coche.
- El cinturón: la banda cruzando la clavícula y el esternón, sin holgura.
Ver bien
El limpiaparabrisas deja franjas cuando la goma se endurece: es la reparación más barata que más seguridad aporta. El lavaparabrisas tiene que tener líquido, porque el polvo seco arrastrado por la escobilla raya el cristal. La luneta térmica despeja el cristal trasero con unos hilos calefactores, y no se limpia con rasqueta porque se cortan.
Los retrovisores son tres y no se solapan: el interior cubre la luneta, los exteriores cubren los costados. Aun con los tres bien puestos queda el ángulo muerto, que solo se cubre girando la cabeza.
Los mandos y cómo se usan
Parece lo más básico y es donde más vicios se cogen. Un mando mal usado no se nota hasta que hace falta responder rápido.
El volante
Las dos manos, en la posición de las diez y diez o de las nueve y cuarto. Nunca por dentro del aro ni con la palma sobre el centro: si salta el airbag, la mano sale despedida contra la cara.
Se gira pasando las manos, sin cruzar los brazos. Cruzarlos deja el volante bloqueado justo cuando hay que corregir en sentido contrario.
Los pedales
- Embrague: se pisa a fondo y se suelta progresivamente. No se lleva el pie apoyado encima: el disco patina y se quema.
- Freno: con el pie derecho, siempre. Frenar con el izquierdo mientras el derecho acelera calienta los frenos sin que el conductor se dé cuenta.
- Acelerador: con el mismo pie derecho, girando el talón sin levantarlo del suelo.
La palanca de cambio
Se cambia mirando a la carretera, no a la palanca. Reducir de golpe muchas marchas a alta velocidad puede bloquear las ruedas motrices, que es el mismo efecto que un frenazo con las ruedas de atrás.
El freno de estacionamiento
Se pone siempre al aparcar, aunque el terreno parezca llano, y se combina con una marcha engranada: primera si el coche mira cuesta arriba, marcha atrás si mira cuesta abajo. En pendiente, además, las ruedas giradas hacia el bordillo.
Frenos
Síntomas y lo que significan:
| Síntoma | Causa probable |
|---|---|
| Chirrido metálico agudo al frenar | Pastillas al límite: llevan un avisador que roza. |
| Vibración en el pedal en frenadas normales | Discos alabeados. |
| Pedal blando o que se hunde | Aire o fuga en el circuito. No se debe circular así. |
| Olor a quemado tras un descenso largo | Sobrecalentamiento por uso continuado del freno. |
| El vehículo se desvía al frenar | Frenada desigual entre ruedas, o un neumático con poca presión. |
El fading es la pérdida de eficacia por calentamiento. En un descenso largo se evita engranando una marcha corta y dejando que retenga el motor, en vez de ir con el pie apoyado en el freno. Si ya ha ocurrido, hay que detenerse y dejar que enfríen solos, nunca echarles agua.
Los testigos del cuadro
El color es la clave y funciona como un semáforo.
- Rojo: peligro, detenerse en cuanto sea seguro. Presión de aceite, temperatura del motor, freno, batería con el motor en marcha, airbag.
- Naranja o amarillo: avería o aviso, revisar sin urgencia extrema. Motor, ABS, presión de neumáticos, reserva de combustible.
- Verde o azul: simplemente informan de que un sistema está en funcionamiento.
El testigo del motor parpadeando, a diferencia del fijo, sí pide detenerse: puede estar dañándose el catalizador.
Niveles y mantenimiento
Lo que conviene revisar antes de un viaje largo, con el motor frío y el vehículo en llano:
- Aceite del motor con la varilla, entre las marcas de mínimo y máximo.
- Refrigerante en el vaso de expansión.
- Líquido de frenos: si baja rápido, hay fuga o las pastillas están muy gastadas.
- Limpiaparabrisas: nivel y estado de las escobillas, que se endurecen con el sol.
- Presión de los cinco neumáticos, incluido el de repuesto, que también pierde aire con el tiempo.
La correa de distribución se sustituye por kilometraje o por años, lo que llegue antes. Si rompe, los pistones golpean las válvulas y la reparación cuesta mucho más que la sustitución preventiva.
Averías en marcha
Reventón: sujetar el volante con firmeza, no frenar bruscamente, levantar el pie y dejar que el vehículo pierda velocidad hasta poder salir de la calzada.
Dirección dura de repente: se puede girar, pero exige mucha más fuerza. Reducir y detenerse en lugar seguro.
Freno que no responde: bombear el pedal, reducir marchas para retener con el motor y usar el freno de estacionamiento de forma progresiva, nunca de golpe.
Humo del motor: alejar a los ocupantes y avisar. No abrir el capó por completo.
Combustible equivocado: mientras el motor no arranque, el daño se limita al depósito. Al arrancarlo, la mezcla llega a la bomba y a los inyectores.
Vehículo inmovilizado
El orden es siempre el mismo: luces de emergencia, chaleco puesto dentro del vehículo, salir por el lado que no da a la calzada, baliza V16 en el techo y esperar tras la barrera de protección.
En una vía interurbana, la obligación de llevar el chaleco antes de salir no es un formalismo: ponérselo fuera significa haber estado ya un rato en la calzada sin ser visto.
Las cifras de este tema
Si vas con el tiempo justo, esto es lo que hay que llevarse memorizado. Están todas juntas en la chuleta general.
| Concepto | Valor | Detalle |
|---|---|---|
| Dibujo mínimo del neumático | 1,6 mm | En toda la banda de rodadura |
| Presión, cada cuánto revisar | 1 vez al mes | Y antes de cada viaje largo |
| Rueda de repuesto temporal | 80 km/h | Lo que indique la propia rueda |
Base normativa
Lo que se explica en este tema sale de estas normas. Los enlaces llevan al texto consolidado del BOE, para que puedas comprobarlo tú mismo.
- Reglamento General de Vehículos RD 2822/1998 · condiciones técnicas y neumáticos
- Reglamento General de Circulación RD 1428/2003 · obligaciones de mantenimiento del vehículo
Dudas frecuentes de este tema
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Revisado el 23 de agosto de 2026. Texto de elaboración propia: no reproduce el manual oficial de la DGT. Ante cualquier discrepancia prevalece la normativa vigente. ¿Ves algo mal? Dínoslo.