
- La pantalla contrae la pupila y cuesta readaptarse
- El brillo de la pantalla daña la retina
- El teléfono interfiere con las luces del coche
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Respuesta correcta: A. La pantalla contrae la pupila y cuesta readaptarse
Por qué: Es el mismo mecanismo del deslumbramiento. En un semáforo urbano puede bastar para no ver a un peatón que ya ha empezado a cruzar.