Hay tres cifras que conviene tener claras, porque de ellas depende que la consecuencia sea una multa, la pérdida del permiso o un procedimiento penal.
Los límites
| Conductor | Aire espirado | Sangre |
|---|---|---|
| General | 0,25 mg/l | 0,5 g/l |
| Novel (primeros 2 años) | 0,15 mg/l | 0,3 g/l |
| Profesional (transporte, taxi, autobús, emergencias) | 0,15 mg/l | 0,3 g/l |
| Umbral penal (cualquier conductor) | 0,60 mg/l | 1,2 g/l |
Regla mnemotécnica: la cifra en sangre es siempre el doble que la del aire espirado.
Qué sanción corresponde
- Entre el límite y el doble del límite: infracción grave, multa de 500 euros y 4 puntos.
- Por encima del doble del límite: infracción muy grave, multa de 1.000 euros y 6 puntos.
- Por encima de 0,60 mg/l: delito contra la seguridad vial, con pena de prisión, multa o trabajos en beneficio de la comunidad, más privación del derecho a conducir.
- Negarse a la prueba: delito de desobediencia, castigado con más dureza que muchos casos de conducción bebida.
Drogas: tolerancia cero
No hay tasa permitida. Se sanciona la simple presencia de sustancias en el organismo, normalmente mediante una prueba salival, con la única excepción de los medicamentos tomados bajo prescripción médica y con fines terapéuticos.
Cuánto tarda en bajar la tasa
El hígado metaboliza el alcohol a un ritmo constante que no se puede acelerar de ninguna manera. El café, la ducha fría, comer o hacer ejercicio pueden aumentar la sensación de lucidez, y ese es precisamente el problema: la tasa no ha bajado, pero la percepción del propio riesgo sí.
El único margen seguro para conducir es cero. Los límites legales no marcan a partir de qué punto el alcohol afecta a la conducción, sino a partir de qué punto se sanciona.
Si quieres comprobar si tienes las cifras fijadas, el test de alcohol y drogas son diez preguntas.
